Preparación para Navidad

Día1: Volverás a sonreír

Cada vez que lo inevitable e incomprensible llega a nuestra vida es para enfrentarnos con nuestra impotencia, para encontrarnos con nosotros mismos, reconciliarnos con nuestro pasado, perdonarnos y aceptarnos; sólo así volveremos a sonreír y encontraremos aún en el dolor sentido a todo aquello que estamos viviendo.

Desde el primer domingo de Adviento en Perú se autorizó la participación presencial de los feligreses en la Santa Misa. Desde aquel día La Churre ha participado con mucha alegría y emoción del banquete celestial. Después de casi nueve meses de ayuno eucarístico, se ha sentido renovada y llena de vida nuevamente.

Como La Churre es una caminante innata, ha preferido volver a andar los 5.5Km que recorría diariamente antes de la cuarentena, para asistir a misa, en lugar de ir a la iglesia cercana a casa. Una parte del trayecto bordea el río, donde es posible apreciar aún un poco de la naturaleza en medio de la ciudad. Después de mucho tiempo ha vuelto a escuchar el sonido del agua chocando contra las rocas, el canto de las aves, el zumbido de las abejas, también ha podido observar a las arañas esperando pacientemente que los mosquitos caigan en su tela para atacar presurosa a su presa e inmovilizarla. Ha vuelto a sentir el olor de la tierra mojada y la brisa fresca de las 5:30 de la mañana.

Sin embargo, también ha descubierto que en las orillas del río ahora viven 6 personas, unas en carpas y otras han acomodado como han podido materiales que recogieron probablemente de la basura para guarecerse del frio de la noche. Ninguno de ellos se ve descuidado en su presencia, pues su ropa parece limpia y ellos se ven aseados. Incluso uno de ellos ha adornado su espacio con un adorno navideño que encontró en algún lado. La Churre no tiene la menor idea del por qué estén ahí, probablemente la pandemia los dejó sin trabajo y sin recursos para pagar un alquiler, probablemente sean personas que no tienen familia en este lugar para pedir ayuda. Existen muchas posibilidades, pero una sola verdad que sólo ellos y Dios conocen.

Definitivamente esta pandemia llegó como un ladrón por la noche y a todos nos encontró desprevenidos…

Definitivamente esta pandemia llegó como un ladrón por la noche y a todos nos encontró desprevenidos, unos perdimos el empleo, otros tuvieron que cerrar su negocio, otros perdieron a familiares o amigos a causa del virus, otros tuvieron que luchar por su vida, otros conocieron el hambre y la desesperación muy de cerca.

La lista se haría interminable, pero aquí no estamos para quedarnos viendo lo negativo sino para ver con ojos de fe lo bueno que vendrá. Cada vez que lo inevitable e incomprensible llega a nuestra vida es para enfrentarnos con nuestra impotencia, para encontrarnos con nosotros mismos, reconciliarnos con nuestro pasado, perdonarnos y aceptarnos; sólo así volveremos a sonreír y encontraremos aún en el dolor sentido a todo aquello que estamos viviendo.

El salmo 126 dice: “los que siembran con lágrimas cosechan entre cánticos” Al final te dejo el link de la canción Martín Valverde “volverás a sonreír” tómala como una promesa de Dios para ti y has tu oración con ella. Y atrévete a preguntarle a Dios qué es aquello que Él te quiere regalar a través de estas circunstancias y qué es lo que tú necesitas hacer para recibir esos regalos.

https://www.youtube.com/watch?v=kSM4-nNJwD0

Te abrazo con mis oraciones.

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