Cuaresma

Día03: Bendito el hombre que escucha la voz de Dios y la pone en práctica (Lucas 11,28)

La Churre había escuchado que el Espíritu Santo pone en la mente de una persona la imagen o el recuerdo de alguna otra que está necesitando algún tipo de ayuda; sin embargo, creía que esas mociones sólo la recibían personas extraordinarias con fama de “santidad”.

Uno de los habitantes de aquella casa internacional carmelita era Padre Carlito, un frayle de Timor-Leste (pequeño país ubicado en el sudeste asiático) alguien con quien La Churre no intercambió muchas palabras, pero el último día de su estadía el sacerdote le dio su número telefónico porque quería recibir la foto grupal que La Churre había tomado como recuerdo.

Tiempo después tampoco surgió una comunicación fluida entre ambos, sólo algunas veces La Churre le pidió al frayle alguna que otra oración. Sin embargo, Padre Carlito parecía saber lo que le sucedía a La Churre en momentos específicos; porque justo cuando la salud o la vida de La Churre estuvieron en peligro, él le mandó mensajes preguntando: ¿Churre estás bien?

¿Cómo era posible que él, viviendo tan lejos, supiera que La Churre había sido atacada por un enjambre de abejas? ¿O que había tenido un accidente fuerte en la bicicleta? ¿O que le había caído la máquina de coser en el pie? ¿Y que la estaba pasando muy mal?

Al inicio La Churre creía que era solo coincidencia, pero con el tiempo entendió que era el Espíritu Santo quien hablaba fuertemente a través de recuerdos a Padre Carlito, no sólo para que rezara por ella, sino también para que le haga saber con esa pregunta simple, que Dios estaba pendiente de ella en esos momentos difíciles.

La Churre había escuchado que el Espíritu Santo pone en la mente de una persona la imagen o el recuerdo de alguna otra que está necesitando algún tipo de ayuda; sin embargo, creía que esas mociones sólo la recibían personas extraordinarias con fama de “santidad”.

Y con esto no quiero decir que P. Carlito no sea un hombre que luche a diario por alcanzar la santidad. Sino que, Dios utiliza a las personas que menos pensamos para hacernos llegar su mensaje. Pero claro está, que Dios necesita de una persona atenta a oír su voz, diligente y dócil para cumplir con lo encomendado porque Él no obliga a nadie.

No sé si te ha pasado lo mismo que a La Churre, en varias ocasiones ha sentido la necesidad de comunicarse con alguna persona, o enviarle algún mensaje de aliento; pero lo ha hecho muy tarde cuando la persona ya había logrado superar la crisis. Y se demoró porque quizá la inseguridad y el temor al rechazo aún susurran en su interior…

¿Has tenido alguna vez una buena intensión que no has llevado a cabo por miedo al fracaso o a ser rechazado? ¿Cuáles son los miedos y temores que te paralizan?

¿Sabías que cuando un niño es minado en su autonomía al no dejarlo escoger, al no dejarlo expresarse, al corregirlo de manera violenta, se convierte en una persona desmotivada, incapaz de tomar decisiones por el gran sentimiento de culpa que lleva dentro? ¿Sabías que esa desmotivación se puede convertir no sólo en pereza, sino también en depresión?

Hoy te invito a que identifiques aquello que no te deja actuar con libertad para que se lo entregues a Dios en oración y le pidas que sane esa parte no amada en ti; porque independientemente de si decides ser un instrumento de Dios o no, la vida es más bonita cuando se vive con libertad. Te dejo la canción “Que brille tu rostro Señor” y junto con la Hermana Glenda pídele a Dios que restaure tu vida y tu amor

Te espero el próximo viernes en este viaje hacia tu corazón. Te abrazo con mis oraciones.

2 respuestas a “Día03: Bendito el hombre que escucha la voz de Dios y la pone en práctica (Lucas 11,28)

  1. Hola!!! A veces como Carlitos he sentido la “intuición” de comunicarme con otras personas y ellas me han respondido que como sabía que estaban en momentos difíciles.

    Fr Luis maza Subero, carmelita

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