Muchísimos años después La Churre volvió a ver a su padrino y pudo descubrir en él una mirada llena de paz y esperanza. Sin muchas palabras, le enseñó con su ejemplo lo que significaba ser una persona consagrada al Inmaculado Corazón de María.
Muchísimos años después La Churre volvió a ver a su padrino y pudo descubrir en él una mirada llena de paz y esperanza. Sin muchas palabras, le enseñó con su ejemplo lo que significaba ser una persona consagrada al Inmaculado Corazón de María.